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'La comedia de las mentiras', este fin de semana en el Gran Teatro

Gran Teatro

5.12.17 | 14:12h.

 

Pepón Nieto, María Barranco y Paco Tous llegan a Córdoba con este divertido vodevil clásico basado en textos de Plauto.

Tras su paso por la 63ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, La comedia de las mentiras, “un trepidante vodevil grecolatino apto para todos los públicos”, en palabras de sus creadores, llega este fin de semana al Gran Teatro de Córdoba. Una historia de enredos al más puro estilo de Plauto, que pretende llenar de risas el patio de butacas. En la obra de este autor clásico se han basado Pep Anton Gómez y Sergi Pompermayer para componer esta comedia inédita que se representará el viernes 8 y el sábado 9  de diciembre a las 20:30 h.

El reparto lo encabezan Pepón Nieto, que encarna al criado Calidoro, y María Barranco, en el papel de Cántara. Lo completan Paco Tous como Degollus, Canco Rodríguez como Tíndaro, Angy Fernández en el papel de Hipólita, Raúl Jiménez como Leónidas y, por último, Marta Guerras interpretando a Gimnasia.

Por su parte, Pep Anton Gómez, director de la obra, regresa con este nuevo montaje tras el éxito que cosechó en 2014 con El Eunuco, cuyo estilo se refleja en esta producción. “Pretendemos que La comedia de las mentiras sea todo un divertimento –explica su director-, que la gente pase dos horas de plena diversión ya que la excusa de la comedia es hablar del amor y de cómo una mentirijilla, o no tan mentirijilla, viene bien para ser feliz”. El coautor y director del montaje señala que con este trabajo ha querido abordar “el tema de la verdad y la mentira, y esta obsesión que tenemos de que la verdad es lo auténtico y la mentira no, cuando yo creo que las cosas no están tan claras”. En este sentido, destaca que la gran verdad de la obra es que “no hay cosas absolutas” y que “la parte más cómica es la tesis de que a lo mejor en un momento dado, una mentira nos puede hacer felices a todos y salvarnos de una mala situación”.

La comedia sitúa a los personajes en Atenas, donde viven Hipólita y Leónidas, dos hermanos que están enamorados y quieren fugarse con sus parejas. Ella ama a Tíndaro, y él, a Gimnasia, pero al no tener la aceptación de su padre -un avaro comerciante que se encuentra de viaje y ha dejado la casa a cargo de su hermana Cántara, una solterona que leva más de cuarenta años esperando a Filemón, su amor de juventud-, deberán contar con el apoyo de su esclavo Calidoro y utilizar las mentiras para conseguir su objetivo.

La obra, explica Pep Anton Gómez, “es un texto de nueva creación que al mismo tiempo no lo es” ya que ha sido escrito después de hacer un repaso a toda la obra de Plauto” un autor latino que vivió entre los años 254 y 184 a. de C. y que logró gran éxito como comediógrafo por saber acertar en el gusto de las clases populares a través de una fórmula consistente en utilizar argumentos, situaciones y  personajes de las comedias griegas,  elementos a los que dio su infalible toque romano para aumentar la comicidad.

Un ritmo trepidante, una alocada historia de enredos y persecuciones, cosidos con la música de Mariano Marín, arman el espectáculo, que es una coproducción del Festival de Mérida, Mitxolobo Producciones y Pentación Espectáculos. Desde su estreno, La comedia de las mentiras ha cosechado el aplauso de la crítica y del público en todos los escenarios por los que ha pasado.

Un paseo con Plauto

 Cuando surgió la posibilidad de volver a Mérida, “Pseudolus”  fue el primer texto que me vino a la cabeza. Un militar de alto rango que compra a una cortesana, de la que resulta estar enamorado un joven sin recursos, cuyo esclavo debe hacer lo imposible para que su joven amo y la muchacha acaben juntos. Claro que también podíamos atrevernos con una nueva adaptación de “La Comedia de la Olla”. Un padre avaro se obstina en casar a su hija con un viejo con el único propósito de ahorrarse la dote. Y, ¿meterle mano a “Miles Gloriosus”? Pirgopolinices, ese increíble militar fanfarrón, ya habría sido razón más que suficiente.

Las opciones se multiplicaban. Y todas nos gustaban. Y a todas les faltaba algo. Hasta que dimos con la solución. Si las mismas obras de Plauto se basan en dos o más textos de autores de épocas anteriores, ¿por qué no hacer lo mismo? Y el resultado... a la vista está: “La Comedia de las Mentiras”. En ella podréis reconocer en Calidoro al mismo Pseudolus, y a muchos otros esclavos que campan a sus anchas por la obra de Plauto. Gimnasia y Leónidas bien podrían ser la cortesana y el joven enamorado que se ven obligados a separarse por culpa de un militar, Degollus, que contiene muchos de los rasgos del Pirgopolinices. Y, ¿qué decir de Hipólita y Tíndaro, obligados a mantenerse separados por culpa de una dote que no llegará? Y, ¿Cántara? Nuestro particular senex, aquí reconvertido en mujer. Porque sí, porque hacía falta. Porque los clásicos serán muy clásicos, pero, en sus comedias, los papeles femeninos de cierta entidad brillan por su ausencia. Vaya, que hay muy pocos. Y con Cántara... pues nos dábamos el gusto de equilibrar un poco las cosas.

 

Todo esto podréis reconocer en “La Comedia de las Mentiras”. Y mucho más. Como el sueño surrealista de Cántara, inspirado directamente en el famoso sueño de la cabra y el mono, que aparece en “El Mercader”. O la escena de reconocimiento, en este caso entre Degollus y Tíndaro, utilizada como colofón de muchas de sus obras, y que resultan tan poco creíbles como hilarantes y efectivas. O los piratas. Sí, en las obras de Plauto aparecen muchos piratas. De refilón, pero ahí están. Y aquí están, en nuestra comedia, también.

Mi compañero de aventuras, Sergi, y un servidor dimos una larga caminata con Plauto mientras escribíamos el texto. La hemos vuelto a dar, acompañados de un espléndido equipo, mientras ensayábamos el espectáculo. Y ahora toca invitaros a vosotros. Vive Zeus que pondremos todo de nuestra parte para que el paseo os resulte como mínimo agradable. Y si, además, puede ser ameno, y divertido, e incluso especial... pues muchísimo mejor.

 Pep Anton Gómez



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